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Todos los días, desde el pasado 12 de septiembre, a escasos metros de la antigua estación del ferrocarril de los años 40, en la Plaza de la Panela de Villeta, un rejuvenecido tren, de dos vagones, espera a los turistas y habitantes que desean descubrir o volver a experimentar la emoción de montar en tren.
El destino, después de 14 kilómetros al son de la bocina y a paso lento, es Tobia.
Hace cinco años, un grupo de 15 ex empleados del ferrocarril, amigos y emprendedores, se reunieron en la Cooperativa Progresamos por Colombia, con la idea de recuperar el corredor férreo entre las dos poblaciones.
Motivados por la nostalgia de los viejos tiempos, cuando el tren le daba vida a esta región, reunieron sus ahorros, juntaron sus alcancías y sus fuerzas para hacer realidad este sueño, loco para algunos.
Primero compraron los vagones que Ferrovías utilizaba para transportar herramientas y personal, y luego los adecuaron para el placer y la seguridad de los 20 turistas que caben en cada uno.
Enterrados 10 años El trabajo más duro fue, sin duda, rehabilitar los 14 kilómetros de vía, abandonados hace más de una década. Gracias a la ayuda de la comunidad, en tres meses de trabajo pudieron limpiar los rieles que en algunos tramos estaban desapareciendo bajo la tierra y los escombros.
“Estaban llenos de árboles, de maleza, había lugares donde no se podía pasar ni a pie. Tuvimos que escarbar para encontrarlos nuevamente. En algunas partes, la gente utilizaba las vías como potreros y tenían cercas”, cuenta Lisardo León, presidente de la Cooperativa.
Hoy, gracias a la dedicación de estos hombres que no quieren dejar en el olvido parte del patrimonio de Colombia, los habitantes de la zona ven pasar nuevamente el tren.
Viaje al deporte de riesgo Los que desde ya sientan la tentación de montarse en ‘El tren de la aventura’ podrán deleitarse durante 40 minutos con los maravillosos paisajes que ofrece esta cálida región.
La vista se pierde en medio de la exuberante vegetación del trayecto.
En medio de mariposas, iguanas, caballos y de los lugareños que saludan amigablemente, los turistas podrán descubrir el cañón de Tobia, así como bordear tres ríos diferentes antes de llegar a esta población, inspección de Nimaima, donde los rieles se vuelven a perder bajo la tierra.
Van por más Pero estos soñadores no se conforman con este tramo. Ahora quieren seguir trabajando para recuperar otros 11 kilómetros de rieles hasta Útica. Así los visitantes podrán recorrer 25 kilómetros de esta vía que conducía de Bogotá a Santa Marta, en un largo viaje de más de 24 horas.
Así lo recuerda entre suspiros Hugo Hernández, un habitante de la zona que hace 30 años hizo por última vez esa travesía. “Era un viaje simpático, había restaurantes y literas (camas estrechas) en el tren. Ojalá se hubiera mantenido ese patrimonio”, dice.
El hecho hoy es que los 15 emprendedores buscan también reconstruir, en guadua, las estaciones de la Floresta y de Tobia, y quieren que el Estado les ceda la antigua estación del ferrocarril de Villeta para restaurarla y convertirla en un lugar adecuado para recibir a los visitantes.
Su objetivo, dicen, es seguir desarrollando el turismo en la región del Gualivá
Via: eltiempo.com |